Variaciones Borges 6 (1998)


 

Reseñas


  • J. L. Borges: Textos recobrados 1919-1929. (Alma Bolón Pedretti).
  • N. Helft: Jorge Luis Borges: Bibliografía completa. (Alma Bolón Pedretti).
  • J. L. Trenti Rocamora: Índice general y estudio de la revista "Martín Fierro" (1924-1927). (Carlos García).
  • F. L. Yudin: Nightglow: Borges’ Poetics of Blindness. (Eugenio A. Angulo).
  • V. Cervera Salinas. La poesía de Jorge Luis Borges: Historia de una eternidad. (Alma Bolón Pedretti).


Textos recobrados 1919–1929 reúne un conjunto de poemas, reseñas, relatos, notas, traducciones y prólogos escritos por Jorge Luis Borges en su primera juventud, y originariamente publicados en periódicos, en su mayoría argentinos y españoles. La compiladora Irma Zangara, con el concurso de María Kodama, recupera de este modo una obra que había quedado dispersa y casi inaccesible. Estos Textos recobrados excluyen la obra –poética y en prosa– que apareció en forma de libro durante aquel decenio (Fervor de Buenos Aires, Luna de enfrente, Cuaderno San Martín, Inquisiciones y El idioma de los argentinos). Incluyen, sin embargo, el prólogo y siete poemas de Fervor de Buenos Aires así como el prólogo y ocho poemas de Luna de enfrente, que Borges había suprimido en reediciones posteriores. Incluyen también las primeras versiones publicadas de "Buenos Aires", "Ramón Gómez de la Serna" y "Acerca del expresionismo", recogidas más tarde en Inquisiciones, y de "Gongorismo", aparecido en El idioma de los argentinos.

La edición sigue la cronología de las publicaciones originales (de las que en cada caso se señala lugar y fecha) e incorpora notas en las que a menudo se recogen datos y comentarios provenientes de la biografía de Borges que escribió Rodríguez Monegal y de la edición de las obras completas de Borges que realizó Jean-Pierre Bernès para la colección de la Pléiade.

Este ordenamiento queda completado por un índice temático de los textos incluidos en el volumen, un índice cronológico del conjunto de la obra borgesiana durante ese decenio y un índice alfabético de los textos manuscritos y de los publicados en el período.

La implacabilidad resignada con la que Borges juzgó esa obra –"En mis libros de aquellos años parece que cometí la mayoría de los pecados capitales literarios [...] escritura preciosista, color local, una busca de lo inesperado y un estilo del siglo XVII. Hoy ya no me siento culpable de esos excesos: esos libros fueron escritos por otro", dirá en 1974– multiplican el interés de estos textos recobrados y recobradores de ese Borges que ya no volvería a ser. Un Borges que firma manifiestos ultraístas, apela a un "nosotros" –"Hoy nos llega el turno a nosotros, los americanos del Sur, los de la sorna y la serena incredulidá"–, escribe versos en francés, reseña para un periódico ginebrino, también en francés, obras de Baroja y Azorín, y le canta a la Rusia soviética.

Recobrando la efervescencia cultural de aquellos años –ultraísmo, futurismo, criollismo, cosmopolitismo, Boedo y Florida, querellas de meridianos – los textos recobran también un Borges familiarmente universal, el Borges amigo de los amigos, malicioso y burlón ante el menor atisbo de zoncería o pretensión.

Al Borges que con una imagen desbarajusta una doctrina: "Primeramente quiero echarle en cara su progresismo, ese ademán molesto de sacar el reloj a cada rato", dirá a Guillermo de Torre, y con otra, una corriente literaria: "Con su vehemencia de sifón de soda en acción ejerció saludable influencia", dirá del futurista Marinetti, tanto como al Borges que teoriza sobre el retruécano y el humor en Quevedo, lo recobramos en estos textos con alegría e inacabable asombro.

Alma Bolón Pedretti
Universidad de Aarhus

 


    • Nicolás Helft. Jorge Luis Borges: Bibliografía completa. Prólogo de Noé Jitrik. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 1997.

Esta gigantesca bibliografía reúne la obra que Borges dejó en sus libros, en contribuciones a volúmenes de otros autores y en publicaciones periódicas.

De sus libros, incluye primeras ediciones, ediciones con variantes y ediciones privadas en las que, a menudo, Borges participaba prologando o seleccionando material. De su contribución a los libros de otros, la bibliografía consigna prólogos, epílogos, traducciones y antologías que estuvieron a cargo de J. L. Borges. El inventario de las publicaciones periódicas incluye cuentos, ensayos, poemas, prosas breves, reseñas bibliográficas o sobre cine, manifiestos, proclamas, traducciones, notas periodísticas, respuestas escritas a encuestas o preguntas, cartas o notas enviadas a diarios y revistas. Se registran, también, transcripciones textuales de conferencias y registros, la obra en colaboración y los textos sin firmar o firmados con seudónimo. Los textos de autoría incierta, los apócrifos, así como los manuscritos y epistolarios inéditos reciben también atención en este monumental repertorio.

Quedan fuera del inventario las reediciones y reimpresiones que no presentan variantes con respecto a las anteriores, las traducciones a otros idiomas, el Borges antologizado por otros, la masa de estudios críticos a la que dio lugar, los artículos en los que aparecen entrevistas, diálogos o declaraciones de Borges.

Se accede a cada entrada ya sea siguiendo un orden cronológico, por el cual, para cada año, se deslindan los libros de Borges, los libros de otros autores y las publicaciones periódicas; ya sea siguiendo un orden alfabético por el cual se listan con su historial de publicación (cambios de nombre, reescrituras e inclusión de un texto en otro) todos los textos publicados por Borges, en libros o periódicos. Una tercera vía, complementaria de las anteriores, es un índice que lista cada libro con los textos que lo integran y las variantes editoriales que sufrió.

El compendio se basó principalmente en la colección Borges de la Fundación San Telmo, propietaria de la gran mayoría de los documentos consignados. Nicolás Helft señala también que las investigaciones anteriores (Barrenechea, Becco, Foster, Louis, Vaccaro, Cahiers de l’Herne) fueron consultadas y que cada una de las entradas de esta nueva bibliografía fue cotejada con el documento original.

El libro se ofrece acompañado de un CD-Rom, que facilita la consulta electrónica.

En cuanto a su título, Bibliografía completa. En su hermoso prólogo, Noé Jitrik advierte el peligro que encierra tal adjetivo y sin embargo, considera, tímidamente, que esta bibliografía lo merece. Por su parte, el autor Nicolás Helft comunica su dirección eléctronica para los lectores que quisieran remediar eventuales errores u omisiones. Es decir: aquel que reconoce el riesgo de calificar de ‘completa’ una obra, gustoso la declara tal, mientras que, aquel que declara ‘completa’ su obra, reconoce el riesgo de su incompletud. Esta linda paradoja quizás habla de la común y secreta esperanza de que la obra de Borges sea, de verdad, infinita y de que algún día alguien, pueda poseer esa infinidad.

Alma Bolón Pedretti
Universidad de Aarhus

 



 

En 1995, el Fondo Nacional de las Artes (Buenos Aires) tuvo la buena idea de publicar una edición facsimilar del periódico Martín Fierro, que diera su nombre a un ala de la joven vanguardia literaria porteña. El Índice publicado por Trenti Rocamora bajo el sello de la Sociedad que él preside, ayuda a trabajar con esa reimpresión.

Tras un ensayo introductorio, que mezcla informaciones, anécdotas y alguna discutible hipótesis, Trenti Rocamora consigna el "Detalle de los números publicados", con la respectiva fecha de aparición (59-60). Es de advertir, sin embargo, que la lista reproduce las fechas que adujo la revista en su momento, aunque alguna de ellas fue intencionadamente falsa. Así, por ejemplo, la del último número, fechado el 15-XI-27, que apareció, en realidad, a fines de Diciembre de 1927 (La fecha impresa puede haber sido un cifrado homenaje a Güiraldes, quien fue enterrado ese día, con la asistencia de muchos colaboradores del periódico, en San Antonio de Areco.)

El trabajo propiamente dicho se extiende entre las páginas 61 y 200, que contienen el "Índice de registros", numerados en forma consecutiva y munidos de comentarios. Desde el punto de vista de los lectores, hubiese sido preferible disponer, al comienzo del pasaje correspondiente a cada número del periódico, de la fecha de aparición, para no tener que volver las páginas. Se echa de menos, igualmente, que los registros no refieran a la paginación del facsímil, del cual también Trenti se sirviera, ya que ello facilitaría aún más el estudio.

Desde el punto de vista estrictamente bibliográfico o bibliotecológico, podría objetarse que el libro no se atenga al sistema de Clasificación Decimal Universal, adoptado usualmente para esta clase de trabajos. Por mi parte, no lamento esa elección, que permite una lectura cronológica de los textos en cuestión. (Un apéndice, codificado según la C.D.U., podría adosarse a una eventual reedición.)

El libro continúa con una práctica serie de "Índices": de autores, de personas citadas, de autores "como a la manera de" [sic!], temático, de notas bibliográficas, de autores por cantidad de colaboraciones (se considera también a los ilustradores), y de anunciantes.

La obra cierra con dos apéndices: una reveladora carta de Evar Méndez a Oliverio Girondo, del 03-05-26, y el malhadado "Romancillo, cuasi romance del ‘Roman-cero’" firmado "Mar-Bor-Vall-Men" (Marechal, Borges, Vallejo, Méndez), publicado en Martín Fierro para escarnio de Lugones – y de sus jóvenes críticos.

Tanto la introducción como algunos de los asientos adolecen de algunos errores que importa señalar, para evitar su propagación. (Trenti Rocamora ha abundado en algunos de ellos en un desafiante artículo titulado: "Textos desconocidos de Borges y Marechal: Contribución para sus bibliografías": Boletín de la Sociedad de Estudios Bibliográficos 1, abr. 1996, 29-34.)

A continuación me ocuparé, pues, de algunas propuestas de Trenti Rocamora acerca de ciertos seudónimos utilizados en Martín Fierro.

El más superfluo de sus errores es el que atribuye a Leopoldo Marechal la autoría de un texto satírico firmado "Ortelli y Gasset" (43). Trenti Rocamora basa su erróneo aserto en un giro de Marechal: "inventamos alegremente ese personaje absurdo que se llama Ortelli y Gasset". Pero Marechal no refiere ese "inventamos" a sí mismo, sino, en sentido figurado, a "nosotros, los martinfierristas". De hecho, el seudónimo perteneció a Borges y a Carlos Mastronardi, según éste hiciera constar hace tres decenios en sus Memorias de un provinciano (1967: 197-198):

(...) conjuntamente escribimos una respuesta humorística a una nota asaz española [publicada bajo] el título de "Madrid, meridiano intelectual de Hispano-América". Para subrayar diferencias, recurrimos al más espeso y oscuro vocabulario lunfardo. La revista "Martín Fierro" recogió esa contestación burlesca. La firmaba el recién inventado Ortelli y Gasset.

 

Otro grave desliz es el que transforma a Xul Solar en el verdadero autor de textos firmados, respectivamente, "Cristian Morgenstern" [sic!] y "Herwarth Walden".

Trenti Rocamora anota bajo el ítem 788, que registra "Algunos piensos cortos de Cristian Morgenstern": "Satírico. Traducidos como por Xul Solar, que evidentemente es el autor." (181; cf. también 49). Trenti Rocamora parece ignorar que el escritor alemán Christian Morgenstern existió realmente, igual que su libro Stufen (Peldaños) aducido al pie de la contribución como fuente.

El primer "pienso corto" (o sea, "aforismo") de los traducidos por Xul al "neo-criollo" reza en alemán (según Christian Morgenstern: Werke und Briefe, V, Aphorismen. Ed. Reinhardt Habel. Stuttgart: Urachhaus, 1987, 343):

Man empört sich gegen die Gottheit Christi – als liefe man selbst in Hose und Rock nicht als ein Stück – Gottheit herum.

 

Xul tradujo en su idiolecto (que tendía a reducir terminaciones):

Uno se rebela contra la divini [sic!] de Cristo, como si uno mismo no fuera, con pantalón i saco, un trozo de divini [sic!] tirao [sic!] por ahí.

 

En castellano (trad. CG):

Uno se rebela contra la divinidad de Cristo – como si uno no anduviera por ahí, aun en pantalón y saco, como un trozo... de divinidad.

 

Podría aducir los originales de los demás aforismos (todos procedentes del libro Stufen. Eine Entwickelung in Aphorismen und Tagebuchnotizen. München: Piper Verlag, 1918; se conserva el ejemplar utilizado por Xul), pero creo que basta con el ejemplo adelantado.

Algo similar ocurre con la única contribución de Herwarth Walden a Martín Fierro, que Trenti Rocamora declara, erróneamente, invención de Xul. El bibliógrafo anota bajo el ítem 628 (pág. 158): "Carta supuesta con retrato del imaginario autor." Walden, sin embargo, existió realmente. Su verdadero nombre era Georg Levin (su esposa, la poeta Else Lasker-Schüler, le otorgó el seudónimo "Herwarth Walden"). Walden dio a luz en Berlín, entre 1910 y 1932, la influyente revista de arte y literatura Der Sturm, muy leída por el joven Borges. Hay evidencia de que éste mantuvo contacto epistolar con algunos redactores de la revista (Kurt Heynicke entre ellos), y quizás con Walden mismo. En Proa 2 1 (ago. 1924), Borges publicó una breve glosa sobre Walden, así como su propia traducción de un texto de éste. No hay ningún motivo estilístico o de contenido para suponer que el texto reproducido en Martín Fierro no fuese de Walden. Éste había enviado, por ejemplo, un texto a la redacción de Nosotros ya en 1921, con lo cual queda documentado que su ímpetu vanguardista se extendía hasta Buenos Aires.

Tampoco es acertada la afirmación de Trenti Rocamora, según la cual un artículo sin firma, "La reacción en su apogeo", procedería de la pluma de Xul. Trenti Rocamora llega a esta conclusión casi por descarte: "La autoría surge del listado de autores que se anuncian como colaboradores de este N° 37" (49).

Por desgracia, ello no es así. Del "listado de autores" no surge que Xul se ocupara del tema "reacción" o de algún otro, sino que su contribución figura bajo la rúbrica "Los nuevos poetas juzgados por sus colegas". Y, en efecto, en la misma página donde apareció el artículo sin firma que Trenti Rocamora atribuye a Xul, se reproduce una carta de éste a Marechal, en la que Xul habla de su aprecio por él, con la cual se cumple la promesa hecha en el "listado de autores". La autoría del artículo "La reacción en su apogeo" sigue siendo, pues, incógnita. Si de hipótesis se trata, me inclinaría por Evar Méndez como autor, aunque sin atreverme a jugar en ello mi incipiente reputación.

Otro desacierto de Trenti Rocamora es el que atribuye a Borges un texto en honor de Silva Valdés firmado "Victoria Precana" (página 40 e ítem 409). No me ha sido posible averiguar si se trata realmente de un seudónimo o, en su defecto, quién fuese la persona que así firmara. Alcanza, sin embargo, con leer atentamente el texto para advertir que no puede proceder de la pluma de Borges, ya que ostenta recursos estilísticos jamás utilizados por él. El único substrato real que podría aducirse en apoyo de la hipótesis de Trenti Rocamora es que, por esta época, Borges mostró cierto interés por la obra de Silva Valdés, a quien le dedicara realmente un poema y algunas reseñas poco entusiastas, pero siempre bajo su propio nombre, y siempre sin tutearlo.

La introducción de Trenti aduce la siguiente nota al final (54):

Este prólogo fue redactado con la información que proporcionó la minuciosa lectura de la propia revista y aportes personales. No se tuvo en cuenta la abundante bibliografía existente sobre la historia de Martín Fierro.

 

Este egocéntrico sistema permitió a Trenti Rocamora no sólo incurrir en los desaciertos arriba consignados, sino, además, descubrir que un texto sin firma, "Homenaje a Carriego" (ítem 695), "es indudablemente de Borges" (40). Aunque el trabajo contiene algún ripio, la autoría de Borges es altamente probable (entre tanto, figura en los Textos recobrados 1919-1929). Por cierto, la crítica especializada había notado esta novedad ya en 1957, a más tardar (cf. Ana María Barrenechea: La expresión de la irrealidad en la obra de Jorge Luis Borges).

Una última observación: el Índice no es verdaderamente completo. En la Academia Argentina de Letras se conservan los materiales para el número especial sobre Ricardo Güiraldes anunciado en Martín Fierro 44-45, que no viera la luz. Entre ellos se encuentra un artículo inédito de Borges ("Declaración"), acompañado por una carta igualmente inédita, con matasellos del 20-XII-27, donde Borges relata que compuso dos versiones de este texto, una exaltada y otra más sobria. Se conserva, igualmente, la transcripción mecanografiada que hiciera Evar Méndez del texto de Borges a publicar. Trenti Rocamora parece no haber tenido acceso a estos datos, que habrían redondeado su trabajo. Faltan, igualmente, informaciones acerca de la resurrección de Martín Fierro planeada por Méndez y otros a mediados de 1928 y a fines de 1929.

A cincuenta años de fenecida la revista Martín Fierro, su verdadera historia está aún por hacer. Para ese trabajo, el de Trenti Rocamora será, pese a lo aquí criticado, una útil herramienta.

Carlos García
Hamburg

 



Doce años después que Jorge Luis Borges enfrentara el Laberinto Último, ve la luz un libro por partida doble: en su publicación y en la visionaria sombra de la invidencia. Su misión es iluminar una penumbra. Tenemos, al fin, el primer estudio que abarca la poesía completa borgesiana. Florence L. Yudin descubre la verdadera dimensión de una fuente ilimitada: la ceguera. Y, para ello, ha creado su propia imagen: nightglow, sintetizando así la gama lírica e intelectual de una poética.

En Nightglow: Borges’ Poetics of Blindness, Yudin no sólo "aclara" esa zona en penumbras de la obra borgesiana "tejido lingüístico modulado desde la epifánica sombra hasta las últimas tinieblas", sino que, además, penetra en el recurrir estético-filosófico, y descifra la creación en tropos-clave que re-definen la ceguera. Examina ciertos contextos paradójicos "felicidad-ceguera, resplandor-sombra, penumbra-ceguera", que iluminan un mundo rescatado de la oscuridad, donde la inteligencia y la imaginación triunfan sobre la adversa condición humana. Demuestra que en los más doloridos contextos faltan la libertad o la lucidez, y que el implacable otro sucumbe al nihilismo; pero nos convence de que ese mismo ámbito, ensanchado, revela al creador en un continuum dinámico, encarando mitos y desafíos que lo hermanan con los más radicales hacedores.

El libro consta de cuatro capítulos (127 páginas), y nos remite a cada uno de los volúmenes de la obra poética. El propósito crítico de Yudin es autentizar los poemas, revelándonos la modulación intelectual y artística que Borges impartió a la ceguera. "... [M]y overriding purpose in this analysis is to explicate Jorge Luis Borges’ stunning dialectical arc, from radiance to tenebrae" (15), afirma la autora. Su enfoque es ecléctico; el análisis, riguroso e innovador. En su interpretación, elucida las constantes ético-intelectuales del poeta. Abundan las notas al pie de página y, para goce del especialista, las referencias bibliográficas se salpican con inteligencia. Los investigadores de este campo habrán de beneficiarse con el caudal de información paralela que Yudin ha recopilado; sus notas invitan a un intenso diálogo "socrático" con los lectores y los críticos borgesianos.

En la Primera Parte, titulada "Epiphanies", la autora perfila dos componentes esenciales del discurso poético de Borges. Primero, las dádivas ("Bestowals"), que informan el ámbito de la armonía y la felicidad, y que no excluyen la ironía ni la contradicción. Expone, así, la originalidad del poeta: "In such a dynamics, the writer is free to reinvent theme, content and assumptions; in other words, biography, poetics and philosophy" (20). Luego describe, como segundo componente, el universo centrado del poeta ("The Centered Universe"), que se expresa en la plenitud del hacedor. Según Yudin, a pesar de los setenta años del creador, el "yo" centrado se unifica en la vitalidad y la potencia creativas de sus talismanes predilectos "artistas, pensadores, escritores"; de este modo, " (...) he composes a (...) new ethics-poetics, in which centered minds and bodies ... may unlearn what blocks and frustrates optimal awareness, surpassing mere existence to regain blessed consciousness."(34)

La Segunda Parte, "Continuity-Disjunction", y la Tercera, "Continuity-Everness", integran las dos caras de una dinámica. La autora esboza la dialéctica de una concepción en virtud de la cual la ceguera se presenta como metáfora de una realidad que es, en sí misma, oximorónica. Con agudeza exegética, y apoyándose en la intertextualidad filosófica que aparece en toda la poesía de Borges, concluye que la síntesis hace vivible, y por lo tanto, deseable, la contradicción. Con un toque de humor, la profesora acuña otro juego lingüístico, carpe noctem (58), para designar la inversión borgesiana que ilumina la noche del rapsoda. Una afirmación en ese capítulo bien pudiera servir de lema al libro entero : "... [we owe to Borges] the idea that poetry itself embraces a saving dialectic, that the creation of coherence mitigates, but does not reverse, universal disorder. The limits and liabilities of language, together with the assets of imagination and artistry combine to set in motion striking and familiar congruences, oppositions, and correlations"(60). Yudin formula una ecuación original: muchos de los poemas en torno a la ceguera contienen, implícitamente, un arte poética.

Puesto que el discurso de Borges se nutre de correlaciones y contrastes, los contextos negativos, que integran la creación como definitoria fuerza, iluminan la óptica de la Cuarta Parte: "Negative Dialectics". La autora subraya la función de cómplice que desempeña el lector de la poesía borgesiana, del cual se espera un perspectivismo pluralista y una elevada inteligencia. Reconoce un proceso de progresión metafórica como el factor que da vida a un tropo clave en Borges, "esa virgen, la muerte," que trae consigo una evocación arquetípica: "... all humankind is included in the wish that each individual death be a crowning existential act: pristine sexual union with Lover Death."(116)

Florence L. Yudin sigue el ordenamiento que Borges ha querido dar a su universo artístico, y rastrea en los contextos escogidos el discurso de una imagen: la ceguera. Su estudio demuestra que los poemas cumbre de Borges se funden indisolublemente con su obra temprana. Arroja, así, la luz imprescindible que esclarece la obra borgesiana, y nos transporta, cómplices, en el éxtasis de una epifanía: nightglow.

 

Eugenio A. Angulo
Florida International University

 



En este estudio, Vicente Cervera Salinas se propone historiar (incluido el sentido fuerte de "periodizar") la obra poética de Borges en tanto que "poesía filosófica". Apostando a que el "el análisis minucioso de su creación literaria en el tiempo deberá corroborar que en la esencia lírica de su poesía estaban "presupuestos" tanto un concepto teórico como una tradición escrita de "poesía filosófica", Cervera Salinas sigue a Borges desde 1919 hasta sus últimas páginas poéticas.

Partiendo de lo que reconoce como una "prehistoria ultraísta" (que llegaría hasta 1923), a la que le sigue un "período de depuración del conceptismo ultraísta" en el que empieza a construirse una "voz poética personal" (1923-1929), Cervera Salinas encuentra en su recorrido, tras un "tiempo de ‘barbecho’", el "camino artístico que desde la experiencia varia y múltiple ("de la mar al percepto") tiende a la síntesis y reducción esencial de los elementos constructivos de su poesía ("de la idea a la mar") (1930-1967). El último período borgesiano, 1967-1986, será para Cervera Salinas el de la "variación".

Sin embargo, este resumen tosco no rinde justicia al enorme y fino trabajo realizado por Cervera Salinas, quien, decidido a seguir simultáneamente el hilo histórico y el hilo filosófico en la obra poética de Borges, reflexiona y argumenta apoyándose tanto en los propios textos borgesianos como en los textos –críticos, históricos, filosóficos– que el universo de Borges convoca. Se trata entonces de una investigación densa y rica, que reúne erudición y reflexión.

Nos deja un Borges que, en la mejor tradición de la poesía filosófica, versificando crea una fuerza lírica, la más profundamente emotiva, la de lo abstracto.

Alma Bolón Pedretti
Universidad de Aarhus


© Variaciones Borges
02/10/99