La página de bienvenida es un laberinto dorado, tridimensional y vertiginoso, como los dibujos de Escher.

El centro del laberinto es un hexágono color arena, y contiene el nombre de Borges. Es al mismo tiempo una puerta que se abre dejando vacío un espacio por el que irán circulando sucesivas imágenes en movimiento: primero un laberinto por cuyos meandros circula una lucecita. Movimientos recursivos de blow-up hacen ver en el centro del laberinto (de nuevo hexagonal) un libro con sus páginas al viento, que contiene un laberinto, que contiene el libro… luego un tigre nos mira, se agranda, ruge, y deja lugar a escenas de la vida de Borges. La música original (sublime, de Edgardo Rud-nitzky), es una invitación al sueño, un diálogo tenue de clarinete y cello sobre fondo obstinado de piano. El movimiento dentro del hexágono central acaba deteniéndose en un título, luego, en una biblioteca, que poco a poco pasará al primer plano. Y allí comienza el viaje.